EL CONCIERTO Y CONVENIO ECONOMICO:
EL SOMETIMIENTO ECONOMICO DE HEH A MADRID
NEKANE JURADO
Texto revisado al 31-10-2001
6. PERSPECTIVAS ACTUALES DEL CONCIERTO ECONOMICO
El Concierto económico entre la CAPV y el Estado tiene una vigencia hasta el 31 de diciembre de 2001, sin que se determine en el documento las pautas a seguir después de esta fecha.
La negociación de este Concierto estuvo enmarcada en unas circunstancias históricas muy especiales: la Transición política, que en EHE deberiamos de llama "la TRANSACION", ya que en esta etapa se transacionó realmente "estabilidad política" supeditada al marco estatal a cambio de gestionar economicamente parte de los recursos económicos de EHE, esto es lo que hizo sin más el PNV. Esta transación, como la compra de un piso, se hizo al plazo de 20 años.
En este plazo, los poderes fácticos del estado han dado por finalizados todos los procesos que se abrieron tras la muerte de Franco, e incluso tras la hegemonía electoral del PP se ha iniciado una involución en tales procesos.
Según este análisis el PNV, perdería parte de la relevancia que en materia de estabilización pudo ofrecer al Estado en 1980, este hecho unido a otros, fue una de las causas por las que firmó el acuerdo de Lizarra-Garazi.
El Estado presionó a este acuerdo con todos sus instrumentos, y el más importante para el PNV fue la amenaza del caduco Concierto. Rápidamente la burguesía y el sector empresarial de vascongadas, beneficiarios de la gestión de dicho Concierto jugaron su papel de presión interna.
Los resultados de las elecciones del 13 de mayo han colocado al PNV en una posición inmejorable, para repetir la puesta en escena de 1980, pero las bazas de Madrid son mucho mejores que las de aquel año. Con una transición política finalizada, con una mayoría absoluta del PP, y con el apoyo de Europa para utilizar cualquier medio no democrático para vencer la legítima resistencia de HEH, Madrid no esta dispuesta a pagar el mismo precio por los servicios del PNV, ya no tan necesarios.
El resultado de lo que el PNV llama "negociación del Concierto", y que no va a ser más que una nueva imposición de Madrid, ya se está entreviendo.
Madrid ha podido comprobar que el encorsetamiento que la Ley General Tributaria, y las medidas de "armonización fiscal" imponen al Concierto, aunado al ideario de derecha económica que es consustancial con el PNV, son suficientes para que la cacareada "potestad normativa" no se traduzca en una "revolución fiscal" que favorezca a los trabajadores, y que es la única preocupación de la clase dirigente en su silenciosa lucha de clases que desde 1991 se ha agudizado en el ámbito mundial, liderada por la clase económica superior.
Por tanto la oferta de Madrid es clara: respeto y mantenimiento del marco normativo actual, a cambio de un índice de imputación más elevado. Es decir si hasta ahora era más que criticable el 6,24% que ha habido que pagar por las CNA a Madrid, el PNV puede "aceptar" un porcentaje superior.
Decir que en el año 2000 los PGE supusieron un gasto de 15.996.285 millones de pesetas en CNA por la CAPV, aplicado el 6,24% esto derivaba en un Cupo bruto de 998.168 millones de pts para la CAPV, subir solamente un a décima el índice de imputación, es decir un 0,1% adicional, (pasar del 6,24% al 6,34%) supondría subir el Cupo bruto 15.996,3 millones de pesetas (subida que se trasladaría casi íntegramente al Cupo liquido), mucho más que el total que se destina al pago de la Renta básica, o lo mismo que se gasto en el total de vivienda y urbanismo en el 2000.
A cambio de la subida del índice de imputación se podría realizar alguna transferencia de las pendientes, posiblemente de las de menor importancia económica, y el PNV diría que a pesar de subirse el índice de imputación, como tiene más competencias deberá de ingresar menos, lo que no dejaría de ser un juego dialéctico para desviar la atención de lo que va a significar una nueva transación más onerosa si cabe que la anterior.